Ella se mordia el labio preocupada, tenia inmensas ganas de llorar y un nudo en la garganta que le impedia pronunciar medica palabra, simplemente miraba, y su mirada se humedecia poco a poco.
Él le dijo: no llores, las cosas puedes verlas de mil formas distintas, puedes ver tropecientas caras y tomarte las cosas de veinte mil maneras distintas, pero bueno pequeña,
¿ Y si probamos a mi manera ?

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