viernes, 19 de agosto de 2011

Sólo era él, yo y un mundo mágico


-Es hora de que me cuentes esa historia.
-De a cuerdo
-Pero con todos los detalles.
-Vale, pero antes déjame darle paso al flashback.
-Como quieras.
Recuerdo como me agarraba las manos, si por lo menos una parte de él era mío. El olor que desprendía cada vez que se acercaba, era como una impresionante fuerza, que me llevaba a la más alta de las locuras. Esa clase de miradas que te dan mareos tan solo de pensarlo. Me volvía completamente loca. Recuerdo ese último día…Todo era melancolía, ganas terribles de estar con él, ganas de no soltarlo jamás, de tenerle toda la vida conmigo. Le quiero…
Llegaba la hora de que mi vida y la suya se separaran. Una parte de mi estaba desconsolada, pero el tiempo no para por nadie, y se fue…se fue…Nos confundimos en un simple abrazo, jamás hubiera pensando que en un abrazo se pudieran sentir tantas cosas. Mi corazón se partió cuando subió a ese autobús. En ese instante me sentía muerta en vida. No quería que ese autobús me arrebatara lo único bueno que tenía en mi vida… no quería.
Pero el autobús arranco, cada paso que daba mi corazón sentía una puñalada, una tras otra.
Todavía no era consciente de que no le iba a poder ver más, todavía no era capaz de pensar que no le podía besar mas, nunca más abrazarle…
Era como no sentir nada, lo único que salía de mi eran unas lagrimas amargas por mis ojos.
Pero como todo en esta vida, SIGUE
De lo único que estoy segura ahora mismo es que le quiero y juro volver a verle muy pronto…

No hay comentarios:

Publicar un comentario